Archivos Mensuales: septiembre 2020

Como dijera el recordado actor, escritor y cómico estadounidense, Groucho Marx, “la política es el arte de buscar problemas, encontrarlos, hacer un diagnóstico falso y aplicar después los remedios equivocados”.

Pensando de igual manera, llegamos a comprender el porqué ciertos pronunciamientos contienen en su texto, algunas frases, que los auto invalidan de arriba a abajo.

Un ejemplo es lo que ha difundido hoy el señor Hipólito Mejía.

 “La República Dominicana atraviesa por una coyuntura compleja que presenta desafíos y crea nuevas oportunidades. Esa complejidad es causada, principalmente, por el impacto del COVID-19 en la economía y la salud de nuestro país y del mundo.

Para salir airosos de este momento difícil, es necesario fortalecer nuestras instituciones. Con instituciones fuertes, creíbles y transparentes, estaremos mejor preparados para, juntos, superar la coyuntura presente y los retos del futuro.

En ese escenario, la escogencia de las nuevas autoridades de la Junta Central Electoral (JCE) nos ofrece una magnífica oportunidad para consolidar nuestra democracia. La democracia plena se sostiene en la participación de la ciudadanía, la justicia social, el respeto a los derechos constitucionales y la garantía de las libertades públicas.

Consecuentemente, necesitamos una JCE que sea creíble, responsable y competente; que garantice a la ciudadanía el ejercicio pleno de sus derechos de elegir y ser elegido libremente; que se resista al abuso de poder, la manipulación, la compra de conciencias, y la violación al principio de transparencia.

Por todo lo anterior, favorezco que las personas seleccionadas para dirigir la JCE en el próximo cuatrienio tengan experiencia, probidad, competencia e independencia de criterio.

El desafío que afrontamos es tener suficiente sabiduría, prudencia y sentido de Estado para que las personas elegidas para dirigir la JCE estén realmente revestidas de esas cualidades.

Consecuentemente, respaldo plenamente la disposición institucional del Partido Revolucionario Moderno (PRM) en el sentido de apoyar la elección de las nuevas autoridades de la JCE con apego a los principios de la libertad de conciencia y la independencia partidaria.

La sociedad dominicana nos demanda estar a la altura de las circunstancias sin perder el sentido de la historia”.

Hipólito Mejía

El 22 de septiembre de 2020 se cumplen siete años de que Juan Arias hiciera una interesante entrega al prestigioso periódico El Pais, que atrajo mucho la atención por tener un contenido muy candente, producto de las novedades que estaban en la mente de Su Santidad Francisco.

En el mes de marzo pasado se cumplieron los primeros siete años de su papado y sin pretender negar sus logros, no dejaremos de recordar lo escrito y publicado en la ocasión mencionada, ya que, los elefantes nunca olvidan.

“No se trata de una broma. Es algo que le ha pasado por la cabeza al papa Francisco: nombrar cardenal a una mujer. Quienes le conocen, dentro y fuera de la Compañía, desde antes de llegar a la cátedra de Pedro, aseguran que el primer papa jesuita de la Iglesia está llamado a sorprender cada día no sólo con sus palabras sino también, y sobre todo, con sus gestos. Eso está haciendo en los primeros seis meses de pontificado.

Quienes piensan que Francisco, con su sencillez de párroco de provincia, su lenguaje llano y su sonrisa siempre en los labios es un simple o un ingenuo, se equivocan. Este Papa, que no parece Papa, ha llegado a Roma desde la periferia de la Iglesia con un programa bien concreto: cambiar no sólo el aparato herrumbroso de la maquinaria eclesial sino también resucitar el cristianismo de los orígenes.

El simbolismo de sus gestos empezó desde que apareció en el balcón central de la Basílica de San Pedro, vestido de blanco, diciéndose “obispo” y pidiendo que la gente de la plaza lo bendijera. No perdió desde entonces un minuto para sembrar de gestos inesperados su primeros meses de pontificado con espanto de muchos, dentro y fuera de la Iglesia.

Y lo seguirá haciendo. Por ejemplo, con este plan de hacer cardenal a una mujer. Sabe que el tema femenino dentro de la Iglesia está sin resolver y que no puede esperar. Lo ha dejado claro con dos frases lapidarias en su última entrevista a Civiltá Católica: “La Iglesia no puede ser ella misma sin la mujer”. No es sólo una afirmación. Es una acusación. La frase se puede leer también así: “La Iglesia no está aún completa porque en ella falta la mujer”.

Francisco considera que resolver el tema de la mujer dentro de la Iglesia ya es algo impostergable

¿Cómo introducir en la Iglesia esa pieza esencial, sin la cual, la Iglesia “no puede ser ella misma”? Lo ha dicho en la misma entrevista: “Necesitamos de una teología profunda de la mujer”.

Y esa teología, da a entender el papa, no puede ser construida en el laboratorio del Vaticano, apadrinada por el poder. La están ya construyendo las mujeres dentro de la Iglesia: “La mujer está formulando construcciones profundas que debemos afrontar”, dice.

Francisco quiere resolver ese problema durante su pontificado porque está convencido que la Iglesia de hoy está manca y coja sin la mujer en el lugar que le correspondería, que sería ni más ni menos que el que ya tuvo en los inicios del cristianismo, donde ejerció un enorme protagonismo. Por lo menos hasta que Pablo acuñó su teología de la cruz y jerarquizó y masculinizó a la Iglesia.

El papa sabe que para llevar a cabo la revolución que tiene en mente necesita “escuchar” a la Iglesia, no sólo a la de arriba, sino también a la de abajo, donde se están llevando a cabo, por parte de la mujer, “construcciones profundas”.

Puede haber cardenales que no sean sacerdotes, basta que sean diáconos

Podría sin embargo, abrir camino él mismo con algunos gestos que obligarían a colocar con urgencia el tema de la mujer sobre el tapete, o si se prefiere sobre “el altar”. Y uno de esos gestos sería nombrar cardenal a una mujer. ¿Que es imposible? No. Hoy, según el derecho canónico, puede haber cardenales que no sean sacerdotes, basta que sean diáconos.

Pero es que la mujer, podría decir alguien, hoy no puede aún ser diaconisa, como lo era hace 800 años y sobre todo en las primeras comunidades cristianas. Pues esa es también una de las reformas que Francisco tiene en la cabeza. No se trata de ningún dogma. La mujer podría ser admitida al diaconado mañana mismo.

Como ha escrito Phyllis Zagano, de la Universidad de Loyola de Chicago, la mayor experta de la Iglesia en este tema, “el diaconado femenino no es una idea para el futuro. Es un tema de presente, para hoy”. Y cuenta que había abordado el tema con el cardenal Ratzinger, antes de ser papa, y que le respondió: “Es algo en estudio”. A Benedicto XVI se le quedó en el tintero, pero el papa Francisco podría acelerar el proceso. Ya hoy, la Iglesia Apostólica Armenia y la Ortodoxa Griega, ambas unidas a Roma, cuentan con diaconisas.

Llegada la mujer al diaconado, puede ya, sin cambiar el actual Derecho Canónico, hacer a una mujer cardenal con el título de diaconisa. Más aún, bastaría cambiar la actual normativa para permitir que un laico, y por tanto una mujer, pueda ser elegida cardenal, ya que ha habido por lo menos dos casos en la Iglesia en que fueron nombrados cardenales dos laicos: el Duque de Lerma en 1618 y Teodolfo Mertel en 1858.

El cardenalato no implica consagración presbiterial ni episcopal, es un puesto de consejero del papa

El cardenalato no supone la consagración presbiterial ni episcopal. Los cardenales son consejeros del papa y su función principal es elegir al nuevo sucesor de Pedro. ¿Hay algún inconveniente en que una mujer pueda dar su voto en el silencio del cónclave? ¿Su voto valdría menos que el de un varón?

Un jesuita me decía: “Conociendo a este papa, no le temblaría la mano haciendo cardenal a una mujer y hasta le encantaría ser él el primer papa que permitiese que la mujer pudiera participar a la elección de un nuevo papa”.

Cuando Francisco, en su larga entrevista, insiste en que no quiere hacer los cambios precipitadamente y que antes prefiere “escuchar” a la Iglesia, es porque esos cambios, algunos sorprendentes, los tiene ya en mente, quizás bien enumerados. Quiere sólo presentarlos con el aval no sólo de la jerarquía sino del pueblo de Dios.

Con este Papa, como diría Federico Fellini: “La nave va”. Con Francisco, los pilares de la Iglesia se empiezan a mover. Y muchos empiezan a temblar. De miedo. Dentro, no fuera de la Iglesia. Fuera empiezan a resonar más bien las notas del estupor y hasta de la incredulidad. “Con este papa casi me están dando ganas de hacerme católica”, escribió ayer una lectora en este diario.

Algo se mueve, y quizás irreversiblemente en la Iglesia justo en el momento en el que en el mundo laico y político, en el campo de la modernidad, los relojes parecen haberse parado todos a la vez”.

Así aparece en la página seis del Diario Libre correspondiente al 10 de septiembre 2020:

“Someterán hoy e primer expediente por corrupción

SANTO DOMINGO. La directora general de Ética e Integridad Gubernamental, Milagros Ortiz Bosch y el director general de Contrataciones Públicas, Carlos Pimentel, entregarán hoy a la Procuraduría General de la República el primer expediente de casos de corrupción que involucran a funcionarios del gobierno pasado.

Se trata del expediente sobre el caso de compras de hormigón asfáltico realizadas por el ministerio de Obras Públicas durante la gestión de Gonzalo Castillo, excandidato presidencial del Partido de la Liberación Dominicana (PLD).

La visita de los funcionarios a la PGR está proSede de Obras Públicas.
gramada para las 11:30 de la mañana.

El caso es el relacionado a la aprobación de siete procesos compras de excepción para adquirir hormigón asfáltico caliente a casi 40 empresas, por la suma de más de RD$11,500 millones entre abril y septiembre de 2019”.

Esta es una noticia muy trascendente y será recordada por muchos, sea cual sea la providencia calificativa, por múltiples de razones que sería prolijo enumerar.

De ahí dependerá la evaluación de la gestión del la recién reestructurada Dirección General de Compras y Contrataciones Públicas.

El señor presidente de la República Dominicana, Luis Abinader, prometió un salario del equivalente de USD500.00 para los miembros de la Policía Nacional, lo que equivaldría a cerca de DOP30,000.00.

Desde hace mucho tiempo se ha prometido una mejor remuneración para esos esforzados ciudadanos y ciudadanas.

El diario Hoy del 24 de marzo de 2013, trajo este editorial:


“El policía es un servidor público que a pesar de que realiza una tarea de alto riesgo, tiene las peores condiciones de vida como asalariado del Estado.

Por eso, en parte, hay tantos testimonios acerca del macuteo a que se dedican algunas patrullas, sobre todo en calles y carreteras.

Tener un salario bajo no necesariamente justifica la pérdida de la moralidad, pero no hay duda de que en el caso de los policías es un fuerte estímulo.

Como parte de la reforma de la Policía Nacional, una vez depurados sus integrantes es preciso trabajar en una mejora digna del salario de estos servidores públicos.

Esa debe ser una de las prioridades del Plan Integral de Seguridad Ciudadana, anunciado recientemente por el Gobierno.

El país necesita que los encargados de velar por el orden y la seguridad ciudadana tengan condiciones de vida dignas. La mejora del salario sería un buen punto de partida hacia esa meta.”

Es justo pensar que en esta ocasión, el deseo anhelado de una mejor calidad de vida, se haga una realidad.